¿Qué es un prejuicio? Según Gordon Allport, como cita en su libro “La Naturaleza del Prejuicio”, es una actitud suspicaz u hostil hacia una persona que pertenece a un grupo, por el simple hecho de pertenecer a dicho grupo, y a la que, a partir de esta pertenencia, se le presumen las mismas cualidades negativas que se adscriben a todo el grupo. Leyendo esta definición y cuestionando nuestras experiencias en este mundo lleno de prejuicios nos pueden surgir preguntas como: ¿A qué se deben los prejuicios? ¿Son realmente tan negativos como nos los presentan? Bueno, Como el propio nombre indica, se tratan de "pre-juicios", es decir, razonamientos que nuestra mente tiene preparados previamente. El preparar razonamientos es, sin embargo, un comportamiento natural del cerebro que nos sirven como atajo, lo que hace que esto se relacione mucho con.
Los prejuicios nos sirven para tratar de predecir el futuro y así evitar la incertidumbre. Por tanto, es una herramienta más para la supervivencia humana. Ahora bien, debemos aprender a deshacernos de aquellos prejuicios que no aportan beneficio alguno y que limitan nuestras experiencias y aprendizajes, lo cual a veces resulta un poquito difícil.
Voltaire cita que “Los prejuicios son la razón de los tontos” pero en algún sitio leí que “Los prejuicios son consecuencia directa de nuestra inteligencia” Esta frase me intereso muchísimo, ya que me hizo cuestionar cual de las dos ideas apoyaba o hacia cual me inclinaba. Luego, me surgió la duda: ¿entonces una persona con muchos prejuicios es una persona muy inteligente? Esta es una pregunta un poco capciosa y que para mí, no tenía una explicación lógica, pero luego de pensar un rato, llegue a la conclusión de que si es cierto que una inteligencia viva generará gran cantidad de prejuicios, o sea, "pre-pensamientos" o "pre-acciones", pero también lo es que una capacidad de una mente inteligente es la plasticidad, es decir, la adaptabilidad a los cambios, el plantearse constantemente sus propios prejuicios pero no tener la idea de que lo que se piensa no podría modificarse en cierto momento. En resumen, aunque estos se consideren como pre-concepciones negativas, opino que no tener ningún tipo de prejuicios no parece a primera vista que sea una actitud inteligente, pues sería sinónimo de que nunca aprendemos nada de las experiencias vividas. Por otro lado, ser una persona totalmente prejuiciosa sería sinónimo de una persona que no solo no aprende nada sino, que da por hecho que lo ha aprendido todo y que no existe espacio para la modificación de algunas de las pre-concepciones que esa persona ya tiene, con lo cual achica o minimiza su capacidad para aprender cosas nuevas.
En muchas ocasiones el prejuicio nos ayuda a despertar el sentido común. Por ejemplo, si estamos caminando por la calle de noche y vemos a una persona misteriosa que según tú te está persiguiendo, creas la idea de que puede ser un delincuente lo que hará que busques protección rápidamente.
Los prejuicios existen porque nuestra mente elabora un modelo del mundo. Una de las claves de nuestra inteligencia consiste en realizar predicciones sobre ese mismo mundo, lo que mucha gente considera sentido común, supongo. Estas predicciones están basadas en la única fuente que tenemos de él, es decir, nuestro modelo de dicho mundo, lo que nos sirve a los humanos como técnica de supervivencia, pero debemos aprender a distinguir cuáles son prejuicios que nos suman algo a nuestra inteligencia y cuáles son los que limitan nuestra capacidad como seres pensantes y deshacernos de estos. Esto no será una tarea fácil, hasta Einstein decía: “Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”.

Me encanto una cita que utilizaron, ya que expresa claramente lo complicado que es no tener prejuicios porque como explicaron es una herramienta de supervivencia humana que nos permite predecir lo que pueda pasar, esta fue “Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”. Estoy de acuerdo en parte, pero como futuros psicólogos/as tenemos que, por lo menos, tener conciencia plena de cuales situaciones o cosas nos llevan a generar prejuicios.
ResponderEliminarMe gusto mucho este articulo. La verdad es que parece como si estuviéramos diseñados para ser prejuiciosos, pues como bien explicaron, los prejuicios nacen de la necesidad del cerebro de darle una previa explicación a las cosas que rodean al individuo.
ResponderEliminarComo futuros profesionales de la conducta entiendo que debemos tener muy presente cuales son nuestros prejuicios (porque no podemos pensar en deshacernos de ellos por completo), para que a la hora de ofrecer un servicio, esto no de lugar a sesgos o a una mala practica.
Encontré muy interesante la parte del ejemplo de la persona que sigue a otra, es posible que los prejuicios tengan una parte adaptativa hacia la supervivencia. Pero es malo tener prejuicios de todo y de todas las situaciones esto puede generar en la persona ser alguien que no confíe en nadie, que solo se deje llevar por lo que cree de la otra persona y no quien realmente es la otra persona, ese ejemplo estuvo perfecto.
ResponderEliminarMe encanto este articulo, sumamente interesante. Nunca me paso por la cabeza que una persona con muchos prejuicios podria ser una persona inteligente, pero ahora que leo este articulo estoy de acuerdo con lo que plantean. Muy bueno!!
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